Atlas de histología vegetal y animal
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Tejidos vegetales. Meristemos.

PRIMARIO APICAL CAULINAR

Pulsa en el dibujo para ver de dónde procede la imagen.
Órgano: tallo, meristemo apical caulinar.
Especie: vid (Vitis vinifera).
Técnica: corte en parafina y tinción con azul de metileno (Imagen cedida por Xurxo Gago).
Meristemos apical caulinar

Meristemo apical caulinar.

Meristemos de las plantas

Territorios celulares localizados en un meristemo caulinar típico (modificado de Risopatron et al., 2010)

El meristemo apical caulinar está formado por células que tienen una gran capacidad de división, aunque la velocidad a la que esto ocurre depende de las condiciones ambientales. Por ejemplo, puede seguir ritmos circadianos. Al igual que en el meristemo de la raíz, la tabicación de las células en división sigue planos perpendiculares al eje longitudinal del tallo, es decir, la tabicación es anticlinal (ver figura). Este meristemo es más complejo que el apical radicular puesto que tiene que dar lugar, además de a los tejidos primarios del tallo, a los primordios foliares y a las yemas axilares, ambos localizados en los nudos, es decir, origina todos los órganos laterales. El meristemo apical caulinar no tienen cubierta de protección.

En el ápice del tallo no sólo está el meristemo, sino también las zonas de transición que incluyen a la protodermis, el meristemo fundamental y el tejido provascular. En realidad el meristemo apical caulinar se reduce actualmente a aquella población que se mantiene indiferenciada y proliferando (zona central y superficial del ápice). Gimnospermas y angiospermas tienen el meristemo típico con las zonas clásicas. Las células iniciales son aquellas que se encuentran en la capa superficial y central del meristemo. Estas células iniciales son las verdaderas células indiferenciadas y surten de células a las zonas de transición, tanto centrales y como periféricas. En plantas consideradas primitivas como los helechos poseen una sola célula inicial en el centro de las zona superficial del meristemo.

Como se ha mencionaldo, una vez que las células se separan del dominio de las células iniciales del meristemo pasan a formar parte de lo que se llaman regiones transicionales, que incluyen al protodermo, meristemo fundamental y tejido provascular. Estas regiones de transición se encuentran entre el meristemo apical y los tejidos diferenciados. En la zona próxima al meristemo las células se siguen dividiendo, mientras que en las más alejadas se alargan.

Meristemos de las plantas

Esquema donde se muestran los principales estructuras en las zonas de transición derivadas del meristemo apical caulinar (modificado de Beck 2010).

El protodermo (o protodermis) dará lugar a la epidermis, el tejido fundamental a la corteza y médula y el provascular a la estela. El protodermo es una capa de células que formará la epidermis del tallo y de los primordios foliares y desarrollará los tipos celulares como tricomas a medida que el meristemo se aleja.

En el meristemo fundamental se encuentran embebidos las cuerdas de tejido provascular. Estas células crecerán de longitud y, sobre todo las de la médula, crecerán también en diámetro produciendo un aumento del diámetro del tallo. Este meristemo dará al parénquima, colénquima, esclerénquima, idioblastos, algunos laticíferos, etcétera.

El tejido provascular también se llama procámbium. En las etapas iniciales, entre estas cuerdas de procámbium se desarrolla un meristemo llamado residual (o tejido meristemático vacuolado) que forma, junto con el procámbium un cilindro. A partir de este meristemo se formarán los radios foliares, pero también algunos haces vasculares. A medida que avanza el desarrollo, el meristemo residual que no se ha diferenciado en tejido vascular se diferenciará en parénquima interfascicular. Las células del tejido provascular tienen un diámetro menor y sus núcleos son patentes y alargados, por lo que se puede distinguir este tejido por sus características citológicas.

Inmediatamente debajo del ápice del tallo, dispuestos lateralmente, aparecen los primordios de las hojas, que experimentan un rápido crecimiento, sobrepasando al ápice del tallo y recubriéndolo para protegerlo. Tras el desarrollo del tallo se pueden originar ramas a partir de las yemas axilares para dar lugar a ramificaciones laterales, hojas y órganos reproductores. En el extremo de las ramas habrá un meristemo apical que se comportará de la misma forma que el meristemo apical cualinar original.

Durante el crecimiento del tallo, el periodo que va desde la creación de un primordio foliar al siguiente, el meristemo apical crece en tamaño, y cuando está apareciendo un nuevo primordio foliar disminuye de tamaño. La extensión del crecimiento depende del tipo de planta.

Bibliografía

Risopatron JPM, Sun Y, Jones BJ. 2010. The vascular cambium: molecular control of cellular structure. Protoplasma. 247:145-161.

Beck CB. 2010. An introduction to plant structure and development. Cambridge University Press. ISBN-13 978-0-511-77022-7.

Actualizado: 22-02-2018. 15:45