Atlas de histología vegetal y animal
Inicio » Listado de células » Hepatocito
Tipos celulares

HEPATOCITO

Los hepatocitos son las células del hígado y forman aproximadamente el 80 % de este órgano. Se disponen formando láminas de una célula de espesor que se unen unas con otras a modo de esponja. Tienen una vida relativamente larga, puesto que son renovadas aproximadamente cada 5 meses, aunque depende de si hay procesos de regeneración o no. Cuando hay daños en el hígado los hepatocitos tienen una gran capacidad de proliferación y regeneración de la parte dañada.

hepatocitos

Organización del hígado. En la figura E se ven con más detalle los hepatocitos.

hepatocitos

Detalle de hepatocitos binucleados y de los sinusoides con eritrocitos en su interior. Las zonas blancas periféricas del citoplasma corresponden a lugares de depósitos de lípidos.

Morfología

Se suele decir que los hepatocitos son células poliédricas, es decir, que tienen varias caras. Normalmente 6 caras, aunque el número es variable. Las caras pueden estar en contacto con un espacio sinusoidal o con otro hepatocito. Son células grandes, de unos 20 a 30 µm de diámetro. Poseen núcleos redondeados y centrados en la célula, y en hígados adultos muchos hepatocitos (hasta un 25 % del total) presentan dos núcleos. La mayoría de los núcleos de los hepatocitos son tetraploides, es decir, tienen el doble de contenido de ADN que una célula normal, que son diploides. El tamaño de los núcleos es variable y está relacionado con el grado de ploidía, la cual aumentan con la edad del individuo. Poseen heterocromatina dispersa y uno o más nucléolos bien patentes. Es raro encontrar hepatocitos en mitosis (1 mitosis por cada 10000 0 20000 hepatocitos), pero sí son frecuentes cuando hay algún proceso de regeneración hepática .El aspecto del citoplasma es variable y depende de su estado fisiológico, sobre todo influido por la presencia de almacenes de grasa o glucógeno. El citoplasma del hepatocito posee pequeñas y abundantes mitocondrias, 800 a 1000 por célula, un complejo de Golgi con pilas de cisternas un tanto esparcidas, localizadas sobre todo en las proximidades de los conductos biliares. Se ha estimado que una célula hepática puede contener unos 50 complejos de Golgi, que suelen formar pilas de 3 a 5 cisternas con las zonas laterales de las cisternas ensanchadas y con cuerpos densos. Los hepatocitos contienen una gran cantidad de peroxisomas (entre 200 y 300), más que otros tipos celulares. En las proximidades de los canalículos biliares también se pueden observar numerosos lisosomas, pero también en el resto del citoplasma.

Canalículos biliares

Imagen tomada con el microscopio electrónico de barrido en el que se muestran los hepatocitos del hígado. En ella se pueden apreciar los capilares sinusoidales entre las láminas de hepatocitos. Los canales irregulares de pequeño calibre son los conductos biliares, formados por las membranas celulares de los adipocitos.

Hepatocito

Esquema de la ultraestructura de un hepatocito.

Los hepatocitos poseen abundantes depósitos de glucógeno, inclusiones lipídicas (el aspecto granular en las tinciones de hematoxilina y eosina se deben al hueco que dejan dichos depósitos e inclusiones) y cuerpos residuales con lipofucsina. Uno de los orgánulos que destaca por su abundancia es el retículo endoplasmático liso, aunque su cantidad depende del estado metabólico. Donde hay depósitos de glucógeno suele haber abundante retículo endoplasmático liso. Dentro de un lobulillo hepático suele haber diferencias morfológicas entre los hepatocitos periféricos y los centrales debido al riego sanguíneo. Por ejemplo, tras la comida los hepatocitos periféricos son los primeros en almacenar glucógeno y los últimos en movilizarlo por la demanda fisiológica del cuerpo. Mientras que la acumulación de grasa es primero en las células centrales del lobulillo, que también suelen tener más retículo endoplasmático liso (el retículo rugoso tiene un 50 % más de superficie que el liso en las zonas periféricas y medias del lobulillo).

Al contrario que otras células epiteliales, los hepatocitos no están unidos a una membrana basal, sino que sus membranas basales y laterales están rodeadas por una matriz extracelular de baja densidad sintetizada por los propios hepatocitos. Esto facilita el intercambio de moléculas con los espacios sinusoidales. Los hepatocitos están conectados entre sí por uniones estrechas, uniones adherentes, desmosomas y uniones en hendidura.

Los hepatocitos son células polarizadas, es decir, hay diferencias celulares entre las partes en contacto con los canales sinusoidales y las que forman parte de los canalículos biliares. Esta polaridad es esencial para muchas funciones hepáticas y su rotura provoca enfermedades hepáticas. En los hepatocitos se considera apical a la membrana que está en contacto con otro hepatocito, es decir, la que forma el canalículo biliar. Al igual que en otros epitelios, en la membrana apical hay uniones estrechas, que en este caso sellan y mantienen la integridad de los canalículos biliares. Además, esta membrana apical contiene microvellosidades, que aumentan la superficie para acomodar un mayor número de transportadores de membrana, como por ejemplo los transportadores de membrana de tipo ABC. La eliminación de las uniones estrechas provoca la pérdida de la polaridad. La polaridad de los hepatocitos y la formación de los canalículos biliares se establecen durante el desarrollo embrionario. El mantenimiento de esta polaridad está mediado por el reparto de moléculas de manera específica, llevado a cabo sobre todo por el TGN, endosomas y el citoesqueleto.

Función

La principal función de los hepatocitos es metabolizar sustancias procedentes de la digestión. Esto es posible porque el hígado se encuentra irrigado por la venas porta, que recogen las moléculas resultantes de la digestión del intestino. Aparte de terminar de degradar sustancias digeridas, también tienen un papel importante en la detoxificación de moléculas potencialmente dañinas para el organismo. Por otra parte, los hepatocitos sintetizan y secretan la bilis, la cual será liberada en el tubo digestivo para ayudar en la digestión. Para ello se encuentran en un lugar priviligiado, formando una capa entre los canales sinosuidales y los canalículos biliares.

Niveles de glucosa. Los hepatocitos captan la glucosa de la digestión y la almacenan en forma de glucógeno, que será movilizado cuando el organismo necesite energía. El glucógeno se localiza normalmente próximo al retículo endoplasmático puesto que es en este orgánulo donde se encuentra la enzima glucosa-6-fosfatasa, encargada de convertir glucosa-6-fosfato, resultante de la degradación del glucógeno, en glucosa libre que puede pasar al torrente sanguíneo.

Síntesis de moléculas. Uno de las sustancias sintetizadas por los hepatocitos son las sales biliares, las cuales serán necesarias para la digestión de las grasas. En el retículo endoplasmático liso se encuentran numerosas enzimas relacionadas con la síntesis del colesterol y otros lípidos. Pero además, los hepatocitos sintetizan las lipoproteínas necesarias para transportar lípidos por la sangre. También sintetiza fibrinógeno para la coagulación de la sangre cuando hay heridas, así como albúminas plasmáticas. Como metabolito resultante del metabolismo de degradación de proteínas produce urea, que si es en abundancia puede ser peligrosa. También almacenan vitaminas A y B, y heparina.

Metabolismo lipídico. En los numerosos peroxisomas que poseen los hepatocitos se produce la beta-oxidación.

Detoxificación. Los hepatocitos reciben directamente las sustancias nutritivas de la digestión, pero también reciben en primer lugar sustancias potencialmente tóxicas. El etanol consumido en las bebidas alcohólicas es degradado principalmente en el hígado, más concretamente en los abundantes peroxisomas que estas células poseen. Aproximadamente la mitad del alcohol ingerido es convertido en acetaldehído en los peroxisomas de los hepatocitos. En el retículo endoplasmático liso se encuentran enzimas que participan en la eliminación de toxinas y fármacos. Cuando hay que eliminar muchas de estas sustancias al mismo tiempo, por ejemplo, durante un tratamiento farmacológico o por consumo continuado de alcohol, el retículo puede convertirse en el orgánulo más voluminoso de la célula. La eliminación de fármacos es normalmente por conjugación de éstos con otras moléculas. Por ejemplo, la glucuroniltransferesa se puede conjugar con los barbitúricos.

Almacén y regulación del hierro. Los hepatocitos funcionan como almacenes de hierro, el cual se acumula en depósitos en el citosol unido a ferritina. Estas células pueden captar hierro en diversas formas: unido a transferrina, no unido a transferrina, en grupos hemo como la hemoglobina y en grupos no hemo. El unido a transferrina lo hace mediante endocitosis mediada por el receptor TRF1. La acidificación de los endosomas provoca que la transferrina libere el hierro Fe3+, que se convierte en Fe2+ y es sacado al citosol por DMT1 (transportador de metales divalentes). El hierro de los grupos hemo también se incorpora por endocitosis y el grupo hemo-hierro atraviesa la membrana de los endosomas por el transportador HRG1. Sin embargo, la mayor parte del hierro se incorpora directamente desde el plasma por el transportador ZIP14 localizado en la membrana de los hepatocitos que dan hacia los sinusoides. Una vez en el citosol, el hierro se almacena en depósitos citosólicos unido a transferrina, puesto que el ión libre es tóxico. La liberación de hierro desde el medio interno hacia el exterior del hepatociot se mediante el transportador ferroportina localizado en la membrana sinusoidal.

Además de la función de almación, los hepatocitos tienen una función hormonal. Liberan una hormona denominada hepcidina, la cual regula la concentración sistémica de hierro. Esta hormona controla el flujo de hierro en el plasma mediante su unión a la ferroportina, que se encuentra en enterocitos, macrófagos y hepatocitos, provocando su internalización y degradación, y por tanto se inhibe la liberación de hierro desde estas células. La producción de esta hormona se estimula por la hierro-transferrina del plasma, por los depósitos de hierro del hígado y por inflamación. La actividad eritropoyética inhibe la liberación de hepcidina.


Bibliografía

Gissen P, Arias IM. 2015. Structural and functional hepatocyte polarity and liver disease. Journal of hepatholoty. 63: 1023-1037. Descargar conectivo cartilaginoso en pdf

Weiss L, Greep RO. 1982. Histología. 4ªedición. Editorial el Ateneo. Barcelona.



Inicio » Listado de células » Hepatocito
Páginas relacionadas
Hígado
Actualizado: 24-10-2017. 13:25
Atlas de Histología Vegetal y Animal
Depto. de Biología Funcional y Ciencias de la Salud.
Facultad de Biología.
Universidad de Vigo
España

Creative Commons License
Inicio
Mapa del sitio
Novedades
Descargas

Agradecimientos
La célula
Tipos celulares
Microscopio virtual
Técnicas histológicas
Tejidos animales
Tejidos vegetales
Órganos vegetales
Órganos animales