Atlas de histología vegetal y animal
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TEGUMENTO

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Tegumento

Esquema de los principales componentes del tegumento. 1: epidermis, 2: dermis papilar, 3: dermis reticular, 4: hipodermis, 5: glándula sudorípara ecrina, 6: células adiposas, 7: folículo piloso, 8: glándula sebácea, 9: glándula sudorípara apocrina, 10: corpúsculo de Pacini, 11: músculo erector, 12: vasos sanguíneos, 13: terminal nerviosa sensorial, 14: papilas dérmicas, 15: crestas epidérmicas, 16: epidermis delgada.

El tegumento recubre la totalidad del cuerpo y está formado por la piel y sus derivados. La piel está compuesta por epidermis, dermis e hipodermis. Entre los derivados de la piel se encuentran los pelos, las uñas (escamas y plumas en el caso de los vertebrados no mamíferos) y aquellas glándulas que liberan su producto de secreción a la superficie externa corporal. Se habla de piel gruesa cuando el espesor de la dermis y la epidermis es grande y es consecuencia de soportar un alto estrés mecánico. La piel fina tiene epidermis y dermis más delgadas y se localiza en zonas corporales con pocos roces mecánicos.

Tegumento

Principales capas del tegumento con piel fina.

Tegumento

Principales capas del tegumento con piel gruesa.

Epidermis

Epidermis.


La epidermis es la capa más externa de la piel. Es un epitelio estratificado plano queratinizado formado principalmente por células denominadas queratinocitos. Protege frente a la pérdida de agua, hace de barrera frente a toxinas, resiste estrés mecánico y participa en respuestas inmunes. Esta barrera se establece gracias a los queratinocitos, los cuales forman una entramado muy cohesionado entre los distinto estratos gracias a los complejos de unión. La epidermis puede ser más o menos gruesa, dependiendo de las tensiones mecánicas a las que se haya sometida. Por ejemplo, es más gruesa en la palma de las manos o en aquellas zonas de fricción frecuente. Independientemente de su grosor se suele dividir en 4 estratos, que de dentro a fuera son: basal o germinativo, espinoso, granuloso y córneo. En la piel gruesa puede distinguirse a veces un estrato adicional entre el granuloso y el córneo denominado estrato lúcido. En el estrato basal es donde se da la proliferación de los queratinocitos, los cuales van desplazándose hacia la superficie y madurando hasta convertirse en células muertas queratinizadas que forman el estrato córneo. Esto es una tarea difícil ya que al mismo tiempo que la epidermis debe mostrar una enorme estabilidad, sus células también tienen que ser dinámicas para regenerar el tejido constantemente y responder frente a posibles lesiones.

En la epidermis se encuentran otros tipos celulares, además de los queratinocitos. Los melanocitos sintetizan la melanina, la cual protege frente a los rayos ultravioleta; las células de Langerhans, o dendríticas, forman parte del sistema inmune como células presentadoras de antígenos; las células de Merkel tienen carácter sensorial. Estos tres tipos celulares se encuentran distribuidos en forma laxa en los estratos profundos de la epidermis. Como todos los epitelios, la epidermis presenta características típicas como carecer de vasos sanguíneos y descansar sobre una capa de matriz extracelular muy diferenciada denominada lámina basal.

La dermis se sitúa debajo de la lámina basal y está formada por tejido conectivo. Su misión es dar soporte mecánico y nutrir a la epidermis y sus derivados. Existen proyecciones de la dermis hacia la epidermis denominadas papilas dérmicas, las cuales están rodeadas por expansiones de la epidermis denominadas crestas epidérmicas. Tanto papilas como crestas son más frecuentes en la piel más gruesa, aquella sometida a más estrés mecánico. Se pueden distinguir dos capas en la dermis. La más externa denominada papilar, que forma parte de las papilas dérmicas, está formada por conectivo laxo que posee una gran cantidad de capilares sanguíneos encargados de alimentar a la epidermis, además de regular la temperatura corporal mediante vasodilatación y vasoconstricción. Existen también numerosas prolongaciones de células sensoriales, algunas de las cuales llegan hasta la epidermis. La capa más profunda de la dermis se denomina reticular y es tejido conectivo denso con menor número de células y con fibras de colágeno más gruesas.

Bajo la dermis nos encontramos con la hipodermis, también llamada tejido subcutáneo o panículo adiposo. Está formada principalmente por células adiposas rodeadas por tejido conectivo laxo y presenta distinto grosor dependiendo de la zona del cuerpo que consideremos. Las zonas de máximo grosor de la hipodermis varían con la edad y es diferente en hombres y en mujeres. En las zonas de la cabeza la dermis se continúa directamente con el hueso y por tanto carece de hipodermis. A veces, en la dermis o hipodermis nos podemos encontrar células musculares lisas responsables de la erección de los pelos, y en algunos casos células musculares estriadas como en el cuello y la cara.

Glándulas sudoríparas

Glándulas sudoríparas ecrinas.

Uña

Uña.

Los derivados de la piel son los pelos, uñas y glándulas, todos ellos formados por la inducción de la dermis. Los pelos crecen en invaginaciones epidérmicas especializadas denominadas folículos pilosos, con distribución desigual por el cuerpo. Asociadas a los folículos pilosos se encuentran las glándulas sebáceas y las sudoríparas de tipo apocrino, las cuales liberan sus contenidos a la luz del folículo. Mientras, las glándulas sudoríparas de tipo ecrino se distribuyen en humanos por todo el cuerpo y liberan su contenido directamente a la superficie epidérmica. Las uñas son placas de queratina endurecida con abundancia de azufre, que la distingue de la queratina del resto de la piel. En otras especies podemos encontrar otros derivados epidérmicos como pezuñas, cascos, cuernos, plumas o escamas.


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